Opinión

#OPINIÓN Nuevas voces en las calles

Por:

elimpulso

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Publicado: 20 de julio, 2018 — 13:40 p.m. (hace 1 mes)

Foto por: elimpulso



Sin duda, la calle estaba prendida este miércoles 18 en Barquisimeto. En la esquina de la 23 con la 19, esperaban a la multitud, la GNB, acompañada de la PNB, vestida con la parafernalia antimotines. Habían intentado hacerlo por los lados del Teatro Juares, pero la gente lo impidió. Una nueva palabra, “Showseros”, fue inventada esa mañana ¿aporte militar al spanglish?, para referirse a los periodistas y enfermos crónicos, quizás porque ambos sectores contribuyen a visibilizar lo que se intenta ocultar a la vista de todos.

No pude evitar pensar en la dignidad de Lucy, quien tiene metástasis y sigue amando la vida o la biopsia que el día anterior le hicieron al activista social de los DDHH, Víctor Martínez. Tampoco en los adultos mayores pensionados y jubilados que coordina el Prof. Edgar Silva. Como si la enfermedad y la vejez no nos rondaran a todos. Incluyendo a los “novohablantes”…

La calle se mantuvo prendida en torno al sector salud. Sus representantes, médicos, enfermeras y trabajadores, organizaron las vocerías, desde su propio reclamo de ausencia de insumos en los hospitales dando oportunidad a todos —redes de DDHH, gremios y sindicatos— de elevar los suyos. Muestra de capacidad organizativa intergremial, la marcha arrancó del Colegio Médico y se unió en la Vargas a la UCLA y CORPOELEC, pues cuando la sociedad civil está organizada, no hay intento de represión que valga, al no dar lugar a las

provocaciones, menos aún en una manifestación en donde predominaron los colores blancos combinados con los azules.

Si bien dentro de la sociedad civil también forman parte los partidos políticos, su protagonismo fue vedado, lo cual, de encender sus alarmas eliminará viejos métodos partidistas, que incluían cúpulas y líneas, amén de nuevos lenguajes en discursos cónsonos con las nuevas realidades.

La gobernadora nunca estuvo allí pero igual estaban dirigidas a ella, las concisas, variadas y cortas intervenciones de representantes de los diversos sectores, permitieron para quienes oímos con atención, comprender que la voz de todos empieza a oírse de nuevo por todos los diversos espacios que nos agrupan. La vocería fue variada y muy interesante. Ojalá no olvidemos la lección y la mantengamos así, diversificada, como corresponde a la democracia que ha de construirse y reconstruirse a sí misma.

Las razones son obvias: La concurrencia de factores en crisis nos ha llevado a una emergencia humanitaria compleja, lo cual requiere de análisis y respuestas complejas. Nos compete a todos, aprender a leerla en este clima de desarticulación económica, social y política de la sociedad venezolana —efecto de la presión internacional sobre el régimen y deslegitimación del gobierno al desconocerlo internacionalmente— amén de dos factores presentes en la cotidianidad de todos, amenazando peligrosamente la vida y salud: la híper inflación y el envilecimiento del salario.

La alegría no faltó a pesar de los reclamos. La música y el baile tampoco, pues forman parte de la esencia del ser venezolano. Algunos grupos voceaban consignas mientras bailaban. Pies moviéndose, mientras se leían consignas como “YA está bueno YA de salarios de Hambre”, “Las enfermeras luchando por un sueldo justo. No más Exclusión”; “La suma del gremio no alcanza ni para comprar 1 kilo de jabón/”. “Corpoelec: Respeten nuestros beneficios” y “No somos saboteadores. Pago ya, Corpoelec”. Un solitario cartón repicó la memoria colectiva: “Yo también merezco el sueldo (dólar) de un militar”.

El sindicato de Apucla, en representación de la Unexpo y Upel y el del Uptaeb, reclamaban lo mismo: Rescate de las universidades, de la academia, apoyo tecnológico a los estudiantes y salarios justos.

La crisis siempre trae nuevos modelos organizativos. Quizás habrán nuevas relaciones entre el Estado y las organizaciones que en el caso de los sindicatos parecieran cambiar su relación con los partidos y adquirir autonomía al asumir sus propios liderazgos laborales en un esfuerzo por establecer relación de horizontalidad que dejará por obsoletos, los modelos verticales partidistas y fortalecerán las nuevas relaciones surgidas en el trabajo concreto. Renace el país y la esperanza. Renacemos todos.

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